Dicen que la naturaleza es sabia y, por tanto, alguna razón habrá, pero digo yo que también podía haberse planteado la opción de llevarnos cuando proceda sin verse uno privado de una buena salud. Total, el resultado sería el mismo.
Lo que siento es pena, porque veo a multitud de señores y señoras que no les queda otra opción que "arrastrarse" por la vida mientras son conscientes de que el final está relativamente próximo. Además, uno tampoco sabe cuándo te toca marcharte para siempre. ¡Qué injusto! Toda la vida trabajando y luchando por una vida mejor para recibir a cambio un desgaste tal que que no te permitirá disfrutar de lo que queda.Entonces, afirmar que "la naturaleza es sabia" no es sinónimo de que nos sea favorable a los Seres Humanos. Es sabia "a su entender", egoístamente para ella. Según la llamada "ley de la vida", uno debe ir muriéndose poco a poco. ¿Cómo? Averiándose cada día más. No hay otro método, a no ser que sufras un accidente que adelante el proceso y que sea todavía ás injusto, porque eso sí que no lo espera nadie y nadie lo merece. Sea como fuere, el final es el mismo, pero mediante procesos distintos.
¿Es cierto que hay una "ley de vida" que marca una muerte lógica? Creo que no. La muerte, a ojos de la naturaleza misma, es lógica en todo momento. No hay nada que diga que es natural morir a una edad determinada. ¿A cuál? ¿Qué tramo de edad es el lógico? Porque lo suyo sería morir cuando uno quiera. Hay personas con 96 años que son tremendamente felices (a pesar de todo) y no quieren morirse, así que no es lógico que mueran, pero lo hacen. Así como también hay personas con 63 que piensan que ya no pintan nada, porque no les queda nada ni nadie. Sólo desean morirse. Pero no se mueren. ¿Por qué? Sería lógico que así ocurriera.
Pero no. Parece que el objetivo es fastidiar, y la gente muere cuando no debe. Nadie sufre una muerte justa y a su debido tiempo. La famosa frase "ya me puedo morir tranquilo" no suele cumplirse. Y es una pena. La muerte es una pena, pero la vida también. Está todo colocado del revés.
Lo peor de todo es que no puedes elegir. Nadie te preguntó si querías vivir. Viniste. Nadie te dio a escoger tu tipo de vida, pero la vives como viene, como puedes. Realmente la vida es un continuo sufrimiento de vivencias que no eliges, sin otro cometido que seguir y seguir viviendo de una manera que no te agrada del todo. Estás obligado a hacer todas esas cosas que no te gustan porque no te queda otra que vivir y hacerlas. Dentro de eso, buscas algo mejor que nunca llega a ser pleno, con lo que la felicidad no es otra cosa que un término literario que no pasa de ahí, es una imaginación del hombre de algo que no existe del todo y que, aún así, perseguimos con ahínco como si fuésemos a alcanzarlo algún día. Así que estamos aquí porque no nos queda otra y tenemos que vivir como mejor podamos y como la cosa venga impuesta. En definitiva, no podemos darle vueltas. La vida no es vida, es supervivencia. 
























En "Idem", uno de mis centros de trabajo, llevamos a cabo una labor pedagógica que persigue la iniciación o especialización en diversos ámbitos musicales. He aquí la información oportuna.




















